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El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) propuso este viernes eliminar un programa de visas “start-up” para emprendedores extranjeros, en la primera de una serie de regulaciones para reducir drásticamente la inmigración legal en Estados Unidos.

El programa, establecido durante la Administración Obama bajo el llamado “Reglamento para Emprendedores Internacionales” (IER, en inglés), permitía que los inversionistas o emprendedores extranjeros pudieran permanecer temporalmente en el país mediante un “parole” o permiso especial.

“El DHS está proponiendo eliminar el programa IE, y eliminar o modificar las regulaciones relacionadas, porque este programa no es el vehículo apropiado para atraer y retener a emprendedores internacionales”, explicó la agencia en un aviso publicado hoy en el diario oficial del gobierno (“Federal Register”).

El programa tampoco “protege adecuadamente a inversionistas y a trabajadores estadounidenses contratados o que buscan empleo con la empresa start-up”, agregó.

El DHS indicó que tiene “autoridad discrecional” para permitir la entrada temporal de extranjeros “caso por caso”, ppor “urgentes razones humanitarias”, o si eso ofrece un “beneficio público significativo”.

Sin embargo tras evaluar el programa en cuestión y en cumplimiento con una orden ejecutiva migratoria que emitió el presidente Donald Trump el 25 de enero de 2017, el DHS determinó que la mejor vía es eliminarlo, por considerar que este debía ser establecido en vez por el Congreso.

Según el borrador de la propuesta, el DHS prefiere que sea el Congreso el que determine si se establece un programa diseñado para atraer las inversiones de emprendedores extranjeros.

Una vez que publique oficialmente el reglamento el próximo martes, el DHS abrirá un periodo de comentarios públicos de 30 días para posibles modificaciones. El gobierno luego publicará un reglamento final que con seguridad eliminará el programa a finales de este año, o principios del próximo.

Según la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) sólo 13 personas solicitaron visa dentro del programa, y la agencia aún no había tomado una decisión sobre los trámites.

Bajo el programa, dueños de empresas “start-up” podían obtener estatus legal por un total de hasta cinco años, siempre y cuando reunieran ciertos requisitos para la creación de empleos.

La Administración Trump había postergado el reglamento en julio de 2017, poco antes de que entrara en vigor pero, tras una demanda de la “National Venture Capital Association” (NVCA) contra la demora, un juez federal ordenó en diciembre pasado su puesta en marcha.

Otros esfuerzos bajo el radar

Expertos consultados hoy por este diario coincidieron en que, en el marco de su doctrina de “poner a EEUU primero”,  la Administración Trump realiza esfuerzos bajo el radar, con escasa cobertura mediática, para revertir reglamentos adoptados por la previa administración sin esperar a la acción del Congreso.

Sin embargo, esa estrategia paradójicamente podría perjudicar a la economía estadounidense.

Están usando todo el aparato del Poder Ejecutivo, toda agencia, toda herramienta, todo reglamento para avanzar unas metas de línea dura sin precedentes… el aviso de hoy es apenas el comienzo de medidas para revertir reglamentos de la era de Obama o establecer otros” más duros, advirtió dijo Doug Rand, quien estuvo a cargo de implementar medidas migratorias durante la Administración Obama entre 2010 y 2017.

La Administración Trump quiere restringir el derecho a solicitar asilo y sopesa cambios en los reglamentos sobre “carga pública” para “infundir miedo en las comunidades inmigrantes” pero que también afectarán a ciudadanos estadounidenses, dijo Rand, cofundador de “Boundless”, una empresa de tecnología que ayuda a las familias extranjeras a navegar el complejo laberinto migratorio de EEUU.

Por su parte, Sarah Pierce, analista del “Instituto de Política Migratoria” (MPI), destacó los esfuerzos de la Administración que también afectarán a la inmigración ilegal, incluyendo inminentes cambios en el programa de visas “H-1B”, en el ingreso de otros trabajadores temporales, y en las visas otorgadas bajo el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

“Hemos visto un gran retraso en la adjudicación de casos… la Administración ahora realiza entrevistas a todo solicitante de la residencia permanente por contrato laboral, cosa que no se hacía antes, pero eso retrasará drásticamente los trámites”, dijo Pierce.

La Administración Trump “ve la inmigración con una potencial amenaza a la seguridad nacional y a los empleos en EEUU” y, en ese sentido, continuará haciendo revisiones en otros programas de visas, señaló la experta.

El grupo proinmigrante “FWD” dijo en comunicado que la eliminación del programa es “un paso claro en la dirección equivocada, que perjudicará la creación de empleos y el crecimiento de los salarios para la clase media en EEUU”.

“El permitir que el sector privado invierta en emprendedores extranjeros que crearán empleos para estadounidenses es una apuesta en la que todos ganan, y eliminar el IER resultará en menos inmigrantes y aún menos empleos estadounidenses”, advirtió FWD.

En la actualidad, el “Acta de Inmigración y Nacionalidad” (INA, en inglés), establece varias categorías de visas que permiten a inversionistas y emprendedores trabajar o iniciar negocios en EEUU; entre estas, la “E-2” y la “EB-5”.

También existen programas de visas como la “H-1B”, pero esta requiere que el individuo permanezca con la misma empresa que lo contrató.

El DHS afirmó que continuará revisando los programas de visas no inmigrantes y visas por contratos laborales para “asegurar la integridad de los programas y proteger los intereses de inversionistas y trabajadores estadounidenses”.

Sin embargo, en un aparente reconocimiento de que la economía depende de la mano de obra extranjera, la secretaria de Seguridad Nacional, Kirstjen Nielsen, anunció la emisión de 15,000 visas “H-2B”, para trabajadores no agrícolas, para el año fiscal 2018, por encima de las 66,000 disponibles para este año.

Ver más en: La Opinión

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